Las 5 cosas que debes saber para afrontar una cesárea y nadie te ha contado.

Photo Credit: Nikki McLeod via Compfight cc
Photo Credit: Nikki McLeod via Compfight cc

Cómo ya sabéis la cesárea es una cirugía que puede ser programada o urgente ante la imposibilidad de un parto vaginal.

Cuando son electivas (programadas) por algún motivo que de forma previa al inicio del parto, (bebé de nalgas, gemelares, fractura de pelvis materna, glaucoma de ángulo estrecho, etc..) te indicarán una fecha en la que te harán la intervención.

A partir de este momento, puedes estar más nerviosa debido a que el tener que pasar por quirófano es un proceso que no agrada a nadie. En esta entrada te cuento las 5 cosas que nadie te ha comentado antes.

¿Qué debes esperar?

1.- Frío.

El quirófano es frío, entre 20-21 grados. Además de esto, junto con los nervios, las ayunas de 12 horas y el estar completamente desnuda hará que puedas temblar.  A partir que te sienten para ponerte la anestesia raquídea ya no podrán cubrirte con ninguna manta, debido a que se necesita formar un campo estéril para su administración. Posteriormente te tumbarán y pintarán toda la barriga con un antiséptico (también frío). Después te taparán con tallas verdes estériles para crear la zona estéril para la intervención. Tras la intervención se suele poner una manta especial por la que se administra aire caliente para que te recuperes de tu viaje al Polo Norte.

2.- Notarás tirones.

No debes notar dolor, solo tirones y presiones. Si notaras el bisturí dilo inmediatamente para que comprueben la anestesia, puede que hayan empezado demasiado pronto (es más típico en las cesáreas urgentes).

Separan los músculos tirando el cirujano y el ayudante uno de cada lado, por eso notarás esas sensaciones. A la hora de sacar al bebé, puede que te compriman la barriga para ayudar, por tanto otra molestia más.

3.- No verás al bebé/s enseguida.

Puede que oigas llorar a tu bebé pero nadie te lo enseñará hasta que el Pediatra lo revise. Hay que aspirarle las secreciones si precisa, que tendrán por no haber pasado por la pelvis materna. En algunas maternidades ya se está haciendo el piel con piel en las cesáreas, es decir, que te pongan al bebé entre tus pechos nada más nacer, ojalá podamos hacer esto pronto.

4.- Puedes notar una sensación de cansancio y sueño.

A veces se administra un medicamento intravenoso para relajar a la madre y para que su útero esté más blando. El síntoma es que estés algo adormecida.

5.- Molestia/Dolor tras la cirugía

Entre la cirugía y 2-3 horas vas a notar dolor en la herida quirúrgica. Debes solicitar analgésicos y no aguantarte, no seas sufrida y acepta las drogas durante unos día. Notarás que llevas una sonda vesical, para que tu vejiga siempre esté vacía, eso ayudará a que el útero tenga espacio para ir reduciendo su tamaño y sangre menos. Por cierto, la pérdida de sangre en una cesárea es aproximadamente de 1 litro, por tanto no es conveniente llegar con mucha anemia a la intervención.

También llevarás un apósito apretado en la zona de la herida. Si tienes mucho dolor que no cede tras los analgésicos deberán levantarlo para comprobar que no existe ninguna complicación.

 

Prepárate para afrontar este acontecimiento cargado de sentimientos, por fin va a nacer tu esperado bebé. La recuperación de la madre es mayor a la que tiene cualquier paciente tras un cirugía; mientras a una persona no embarazada le quitan la vesícula a ti te abren la barriga pero tienes el premio de tú bebé.

Se fuerte psicológicamente, el quirófano impresiona. Todo el mundo está concentrado en su trabajo y la prioridad 1 es tú bebé, por primera vez en todo el embarazo eres la número 2. Tras la salida del recién nacido, un equipo se encarga del bebé y otro de ti.

Esta cirugía es de tipo mayor, no la banalicemos. A veces lo frecuente se transforma en lo normal, porque sea una cirugía muy común no está exenta de riesgos y/o complicaciones.

Mucho ánimo.

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