¿Nos tomamos una caña?, #alcohol y #embarazo

El alcohol etílico es uno de los teratógenos( que produce malformaciones) más potentes. El abuso de alcohol por la embarazada se ha asociado a un aumento del riesgo de aborto y de nacidos muertos, además de una serie de alteraciones físicas y psíquicas en el niño. La variabilidad es muy grande y abarca un gran espectro de síntomas y signos.

El síndrome alcohólico fetal completo, se caracteriza por la presencia de unos rasgos faciales típicos que, incluyen una fisura palpebral pequeña, una nariz pequeña y desviada hacia arriba, con un receso infranasal largo y simple, y un labio superior fino. Se piensa que estos rasgos faciales son patognomónicos (si están presentes aseguran el diagnóstico) de exposición prenatal al alcohol, aunque no todos los niños expuestos desarrollan esas características faciales. Además de los rasgos faciales típicos, se observa también un retraso del crecimiento y una alteración en el desarrollo neurológico, incluyendo, retraso mental y problemas de comportamiento.

http://neuropediatra.org/2014/09/17/sindrome-alcoholico-fetal/
http://neuropediatra.org/2014/09/17/sindrome-alcoholico-fetal/
 Rasgos faciales típicos: nariz pequeña, labio superior fino, fisura palpebral pequeña.  Retraso de crecimiento
 Alteraciones neurológicas: retraso mental, problemas de comportamiento.

Sin embargo, no se ha establecido cuál sería el nivel seguro del consumo de alcohol en la embarazada. Se han descrito anomalías físicas y psíquicas importantes incluso con consumos bajos de alcohol (5-10 copas a la semana). Numerosos artículos han publicado alteraciones aisladas del síndrome alcohólico fetal, en pacientes con consumos bajos de alcohol, aunque no presenten el síndrome completo.

Se han observado problemas de comportamiento como: hiperactividad, falta de atención y tiempo de reacción alterado, en niños en edad preescolar. En la etapa escolar se han identificado problemas de aprendizaje, impulsividad, déficit de memoria y tendencia a abstraerse fácilmente. Incluso, cuando el consumo de alcohol en la embarazada es bajo, a nivel social (menos de 2 copas al día), también se evidencian problemas de aprendizaje y de comportamiento.

Por lo tanto, se puede decir que, el síndrome completo es la situación más grave de un amplio espectro de alteraciones, en los niños que, durante el embarazo, han sido expuestos a alcohol por consumo materno. Se dice que sólo 1 de cada 10 niños con alteraciones secundarias al alcohol tiene el síndrome completo. El síndrome completo sería como la punta del iceberg del problema.

Atención al dato “Se estima que con algo menos de una copa diaria ya se pueden observar efectos nocivos sobre el feto”.

Por lo tanto se debe recomendar a todas las mujeres embarazadas que se abstengan del consumo de alcohol en la gestación.

Así que dejaremos las cañas para otro momento!!. Ah, y tampoco para la lactancia materna, no es verdad que la cerveza aumente la producción de leche.

Saludos.

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Embarazo, Salchichas de Frankfurt y carnes procesadas.

Hamburgers are better with avocado. Good Stuff Diner, 109 West 14 Street, Chelsea, 16 October 2012. (Photograph by Elyaqim Mosheh Adam.)
Photograph by Elyaqim Mosheh Adam.

El bacon, las salchichas de Frankfurt y otras carnes procesadas serán calificadas oficialmente como cancerígenas. Así lo anuncia, entre gran revuelo, este fin de semana la prensa británica. Según se cita en”el periódico Daily Mail, a través de un amplio reportaje, que contó con reputados científicos de diez países distintos, en una reunión sobre carnes procesadas para reevaluar sus riesgos para la salud, han decidido incluir estos alimentos en la lista de cancerígenos, a la altura del tabaco y el amianto”.

Tras evaluar este informe, la OMS, siempre según el Daily Mail, propondrá el límite de 20 gramos diarios de bacon, una loncha, cuando el consumo recomendado hasta ahora era el triple (70 gramos máximo).

También se habría recalificado el riesgo de las carnes rojas, elevadas al grupo A2, al que pertenecen sustancias altamente cancerígenas para los humanos, como el tabaco, y el amianto. Una noticia que, de confirmarse, podría cambiar el mercado de la alimentación a nivel mundial.

No nos viene de nuevo esta noticia pues ya sabíamos que las carnes rojas las debíamos de comer con moderación, como todo en la vida.

¿Y qué son derivados cárnicos?

En junio de 2014 se publicó un RD (Real Decreto 474/2014, de 13 de junio, por el que se aprueba la norma de calidad de derivados cárnicos), en el que se especifica que son los derivados cárnicos, que son de tres tipos:

1. Derivados cárnicos esterilizados: jamón cocido, las salchichas enlatadas, chóped enlatado, magro de cerdo en conserva.

2. Derivados cárnicos pasteurizados: jamón cocido, paleta cocida, lomo cocido, pechuga de pavo cocido, lacón cocido, mortadelas, galantinas, chóped, rouladas, lunch, magro de cerdo, butifarra, salchichas cocidas, budin de cerdo, cabeza de jabalí, los chicharrones y el bisbe.

3. Derivados cárnicos con tratamiento térmico incompleto: lomo semicocido, la panceta o tocineta y el bacón, morcillas, algunas butifarras, los mondejos o la torteta.

El problema de los aditivos y conservantes
Los nitratos y nitritos se emplean con regularidad como aditivos alimentarios en diversos productos, especialmente en los cárnicos curados. El uso de estas sustancias se fundamenta en sus efectos sobre las características internas del producto (organolépticas) y sobre el control del crecimiento de microorganismos, algunos de ellos patógenos.

El uso de nitratos y nitritos como aditivos alimentarios constituye una práctica regular aunque controvertida. Desde hace años, esta aplicación se va visto asociada a distintos problemas de salud de los consumidores. Entre ellos, quizás el más importante, es la implicación de estos aditivos en la formación de nitrosaminas, productos con acción cancerígena demostrada pero que no se forman de manera automática en cualquier circunstancia, ya que necesitan unas condiciones potenciadoras, entre las que destacan un pH ácido y generalmente calor o tiempo.

Según los datos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas en inglés), la concentración de nitritos a la que se atribuye una buena actividad conservante es de 300 mg/Kg. No obstante, esta concentración tiende a disminuir con el tiempo, un aspecto que podría constituir un evidente peligro si consideramos la formación potencial de toxina botulínica (bacteria que crece si no hay nitrato y produce la muerte instantánea). En los productos enlatados es evidente cuando las latas están hinchadas. Nunca debéis abrir y comer esa lata, sería vuestra última comida.

La concentración puede disminuir drásticamente desde los 300 mg/Kg añadidos hasta niveles inferiores a 10 mg/Kg en tan sólo 5bdías. Esta disminución es especialmente peligrosa si las temperaturas de conservación son elevadas (hasta 35ºC). Si la temperatura de mantenimiento es de refrigeración, se puede mantener la concentración más o menos estable entre una y tres semanas. Sin embargo, no por poner mayor cantidad de nitratos o de nitritos se consigue mantener sus niveles durante más tiempo. La concentración residual, de hecho, depende también de otros factores como el pH, la temperatura de conservación o la presencia de ascorbatos y fosfatos.

Aunque la presencia de nitratos y nitritos en los alimentos puede constituir un riesgo para la salud por la formación de nitrosaminas, su eliminación de la lista de ingredientes puede constituir un peligro mayor por su efecto limitante de clostridios formadores de toxinas. Por este motivo, desde la UE se han fijado, tras numerosos estudios, las concentraciones máximas tolerables para cada producto de modo que garanticen su eficacia antimicrobiana. El objetivo es decantar la balanza a favor de los efectos positivos frente a los negativos. Y seguramente es aquí donde van a incidir en su próximo informe

¿Qué nos queda?

Desde luego , pocos fiambres y productos se escapan a esta lista, pero debemos limitar el consumo en el embarazo debido al efecto acumulador del organismo.

No debemos consumir: Salchichas Frankfurt y carnes rojas en exceso.

El cambio en nuestra dieta es aumentar el consumo de pescado (al menos 3 veces por semana) y reducir el de carne procesada. Acordaros de los pescados no permitidos por su exceso de metil-mercurio.

¿Loquios después del parto? ¡No te asustes!

Origen: ¿Loquios después del parto? ¡No te asustes!

¿Cuando sería recomendable hacer el test de ADN fetal?

diagnostico_prenatal_de_trisomiasAntes de entrar a abordar este tema tan especial, deberíamos explicar cual es el procedimiento estándar de diagnóstico prenatal.

Actualmente a toda embarazada se le realiza el llamado triple screening (TS), que consiste en el análisis del la combinación entre la Edad de la madre + El pliegue Nucal del feto + Valores de hormonas en sangre.

El TS se realiza entre 11+4 y 13 semanas, aprovechando la ecografía del primer trimestre, donde es fundamental realizar la medición del pliegue nucal o Translucencia Nucal (TN) del feto. Un grosor de TN mayor a 3mm puede indicar mayor riesgo de cromosomopatías. Habitualmente los valores en estas semanas son inferiores a 2mm.

La edad materna, sobretodo a partir de los 40 años, podrá distorsionar el resultado de TS, lógicamente aumentando el riesgo.

La analítica sanguínea se realiza el mismo día de la ecografía o a más tardar en los 3 días posteriores. El resultado completo lo tendremos en menos de 7 días y nos muestra un valor numérico de una proporción.

¿Cómo interpretar el resultado?

Hay que indicar que el potencia diagnóstica combinada de estos 3 factores está entono al 85%, es decir, en el 85% de los casos el resultado corresponderá positivamente con el ofrecido por el TS y en un 15% de los casos no lo será. Os puede parecer peligroso el 15%, pero existen una serie de marcadores ecográficos de los que luego hablaré que os van a dar la tranquilidad definitiva, en caso de duda.

Si el resultado del TS es mayor a 1/1000, existe bajo riesgo, por tanto, no se debería realizar ninguna prueba invasiva como la amniocentesis. A efectos prácticos esta proporción la debes interpretar de la siguiente forma: si yo tuviera 1000 hijos 1 de ellos tendría una alteración cromosómica. Sirva este ejemplo para los siguientes.

Si el resultado está entre 1/251 y 1/999, existe un riesgo intermedio, y es aquí donde cobra sentido el test de ADN fetal.

Si el resultado es menor de 1/250, existe riesgo alto de cromosomopatía y la alternativa sería la amniocentesis. Aquí vemos claramente la diferencia entre el bajo y alto riesgo; tener 1 alterado de cada 250 hijos es mayor que 1 cada 1000 hijos. La amniocentesis es una prueba invasiva y tiene una tasa de pérdidas fetales entre el 0,5 y 1%. Es voluntaria y se debe firmar un consentimiento informado de la técnica.

¿Porqué se eleva el riesgo?

La edad es uno de los factores principales, aunque no es el único. Muchas mujeres me transmiten han oído que la edad límite en la que se aconseja una amniocentesis está en los 37 años. Como he explicado anteriormente es un error, debido a que a partir de los 40 años es cuando realmente influye en un elevado porcentaje.

En ocasiones, recibimos resultados donde el pliegue (TN) y la edad, a priori ofrecen un riesgo combinado de bajo riesgo, pero al recibir el resultado definitivo (añadiendo las hormonas maternas), cambia a riesgo intermedio o alto riesgo.

¿Entonces que hacer?

El punto crítico está en el riesgo intermedio, como ya habréis intuido. LLegados ese punto, la gestante estará de al menos una semana más que cuando se realizó la ecografía.

Antes comentaba la medición de marcadores ecográficos. Actualmente existe 4 marcadores que pueden asegurar la falta de alteración cromosómica en el feto:

  1. Hueso nasal: la falta de tabique nasal se relaciona con el síndrome de Down.
  2. Ductus venoso: onda de flujo sanguíneo que se mide en la ecografía e indica si es normal o anormal. Si es normal, nos indica que el corazón es normal. Casi todas las cromosomopatías tienen malformaciones cardiacas y por tanto, ductus alterado.
  3. Regurgitación tricuspídea: a nivel de la válvula tricúspide se mide el flujo y se ve si es normal o anormal. Indica lo mismo, corazón alterado o no.
  4. Ángulo Fronto-maxilar: la unión entre la frente y el maxilar (mandíbula fetal) forma un ángulo. Será normal o anormal.

Si de estos 4 marcadores, 2 se ven normales, se pasará de una Riesgo intermedio a un Bajo riesgo. Si por el contrario, hay alguno alterado, se solicitará una amniocentesis.

¿Cuando hacer el test de ADN fetal?

Hay que comentar que es un test que no se financia actualmente por la seguridad social y su precio oscila sobre los 700€.

Estaría indicado hacer un test de ADN fetal cuando el riesgo es intermedio, sin posibilidad de medir los marcadores ecográficos, bien porque no se dispone de ese tipo de nivel ecográfico en su hospital de referencia, bien por pasar demasiadas semanas (>3 semanas) de embarazo desde la ecografía del primer trimestre.

Es habitual que las mujeres de más de 38 años y que económicamente se lo pueden permitir, recurren a esta test para proporcionarse tranquilidad y no dejar margen de dudas, aunque realmente no estaría indicado tras ver 2 marcadores ecográficos normales.

¿Cuando NO hacer el test de ADN fetal?

Si existe un riesgo alto (<1/250) no deberíamos recurrir al test de ADN fetal, ya que la indicación es la amniocentesis.

Hay que recordar que este test solo determina los 3 síndrome más frecuentes, a parte del sexo fetal:

Síndrome de Down, Edwards y Patau.

Así pues no es un test diseñado ni para dar tranquilidad, aunque se use para ello, ni para evitar la amniocentesis.

Como siempre, en medicina, lo no indicado está contraindicado.

Espero haber aclarado vuestras dudas.