La #cesárea. Conozcamos un poco de su historia.

 

La cesárea es la operación quirúrgica más antigua de la historia de la humanidad, aunque sus comienzos sólo fuera practicada sobre cadáver para tratar de extraer al no nacido (nonato) con vida desde el vientre materno.

La primera operación, sobre madre viva, que está bien documentada data del siglo XVII. La realizó en 1610 Jeremías Trautmann, el niño vivió pero la madre murió por fiebre puerperal a los 25 días. Recordemos que la asepsia se la debemos a Ignac Semmelweis hacia finales del siglo XIX. Semmelweis es llamado el “salvador de madres” pues descubrió que la incidencia de la sepsis puerperal o fiebre puerperal (también conocida como “fiebre del parto”, “childbed fever”) podía ser disminuida drásticamente usando desinfección de las manos en las clínicas obstétricas. La fiebre puerperal era habitual en los hospitales a mediados del siglo XIX con un desenlace frecuentemente fatal provocando la muerte de un 10-35% de las parturientas.

Si os gustan las series, os recomiendo The Knick, dónde en su primer capítulo, recrean muy bien cómo se procedía a realizar intervenciones quirúrgicas en el EE.UU de 1900.

Imagen promocional de la serie The Knick protagonizada por Clive Owen.

Encontramos diferencias si contrastamos distintas culturas.

Por ejemplo,  en el Islam (700 a.C) la cesárea estaba prohibida tanto mujer viva como muerta. Según prescripción del Corán, llegándose a considerar que el texto perfecto extraído por el vientre de mujer fallecida era hijo del diablo y no debiera vivir.

En cambio en la Roma antigua, es fuente testimonial sobre este tipo operación quirúrgica. El segundo rey de Roma, Numa Pompilio (715-672 a.C) dita, al respecto, su famosa Lex Regia, en la que se dictaba, que no podría enterrarse a la mujer muerta embarazada sin haber extraído previamente al hijo con vida a través de corte abdomino-uterino. Posteriormente esta ley fue bien acogida por los cristianos, ya que con ella se podía bautizar al neonato, teniendo así trascendencia médico-religiosa, hasta el punto de que el emperador Justiniano la hizo suya.

Alrededor del año 23 al 79 d. C., cuando se escribe la historia natural de Cayo Julio César (100-44 a.C), donde el cronista explica que este personaje habría nacido por intervención de cesárea practicada a su madre la emperatriz Aurelia, hecho difícilmente asumible, ya que en aquella época la práctica de cesárea estaba prohibida en la mujer viva y Aurelia sobrevivió a su hijo algunos años. Posteriores cronistas, no aluden jamás en sus escritos a este hecho, por lo que se piensa y razona que se mantuvo sesgadamente, por un problema puramente etimológico: la palabra Cesárea proviene del verbo latino caedere, que significa cortar o seccionar, por lo que el parto cesáreo es producto de un corte abdomen materno, y no se correlaciona con el nombre de Julio César, al que su madre debió parir por vía vaginal.

Así pues, se nos cae un falso mito por el que atribuíamos a  Julio César el origen de la palabra. Que pena!!!!

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Fuente: Julio Cruz y Hermida. La operación cesárea a través de la historia. Ed Siglo. Madrid: 2002. p.1-45

Saludos.

 

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